Limitar el consumo excesivo de azúcares ayuda a mantener una buena salud bucodental.

30.04.2018

La caries dental es el proceso más frecuente de las 291 enfermedades más comunes en el mundo. Según el 'Atlas de la Salud Bucodental', la mayoría de los factores de riesgo que la producen son evitables, como la ingesta excesiva de azúcar.

Así, la reducción del ataque ácido del esmalte dental puede llevarse a cabo a través de una disminución de la ingesta azúcar, cuyo consumo mundial se ha triplicado en los últimos 50 años. «El consumo de azúcar altera los niveles de bacterias presentes en la boca, las cuales convierten el azúcar en ácido, desmineralizando el esmalte de los dientes. Los episodios repetidos de ingesta de azúcar durante todo el día aumentan la frecuencia de los ataques ácidos y el riesgo de desarrollar caries dental. Además, el consumo excesivo de azúcar se relaciona con el sobrepeso y obesidad, los cuales son factores de riesgo importantes para las enfermedades cardiovasculares y la diabetes, entre otros», explica Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Dentistas. Si la caries no se trata, ésta alcanzará a la pulpa (nervio del diente), produciendo dolor. Además, una caries no tratada puede provocar infección en otros órganos del cuerpo (corazón, riñón...), y provocar la pérdida del diente. Por este motivo, se recomienda acudir a revisiones periódicas al dentista y así detectar de forma precoz la caries y otras patologías.

El consumo de azúcar altera los niveles de bacterias presentes en la boca, lo que convierte el azúcar en ácido que desmineraliza el esmalte de los dientes.

Para poner freno a esta creciente epidemia de caries y otras enfermedades, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda limitar el consumo diario de azúcares libres, así como garantizar un etiquetado de los alimentos transparente para el consumidor y proporcionar pautas de nutrición simplificadas, incluido el consumo de azúcar, para promover una alimentación saludable.

Según datos de la OMS, cada año mueren cerca de 2,8 millones de personas a nivel mundial a causa de la obesidad y el sobrepeso.

Directrices OMS

Las directrices de la OMS del 2015 recomiendan que la ingesta diaria de azúcares libres se limite a menos de 50 gramos, tanto en adultos como en niños. Una mayor reducción a 25 gramos aportaría beneficios adicionales y ayudaría a minimizar los riesgos para la salud (incluido el de caries dental) a lo largo de la vida.

En este sentido, el Consejo General de Dentistas recuerda que seguir una dieta sana y equilibrada desde la infancia, baja en azúcar, sal y grasas, y alta en frutas y verduras, evitando el consumo de bebidas carbonatadas y las comidas entre horas, reduce las enfermedades bucodentales y contribuye a una buena salud general. Asimismo, insiste en la importancia de cepillarse los dientes con pasta dentífrica fluorada, como mínimo, dos veces al día, y el uso de seda dental o cepillo interdental para mantener una buena higiene bucodental.